"Voltar para o mesmo lugar
É impossível, irreal
Viver é qual o correr de um rio
Jamais retorna
Achei o que é melhor pra mim
E o tempo já me deu seu sim
E meu samba-canção
Revela a medida do meu coração"
Interpretado por María rita. Canción compuesta por Ricardo silveira y Pedro Luis
Pongamos que hablo de mí.
Pero en verdad estoy hablando de una ausencia.
De una completa, y a la vez vacía, forma de ser.
Porque el silencio , al igual que a las monjas de claustro.
Me sirve para pensar en otra. En otra Carolina. Pero no tan mí.
Prefiero la pupa, la crisálida, la coraza.
El silencio y la indiferencia.
Son tan cómodos y tan invulnerables.
Como escondida en los muebles de la cocina, siendo niña.
Pequeña y dulce. Con otro mundo, con otra forma, con otra mí.
Porque he venido a salvarme sola, para andar mi camino.
Porque el olvido viene a dos pies de mis talones.
No mires atrás porque lo que has venido a buscar desaparecera. Como Eurídice
Y regresará al mundo de la muerte atada, a buscarme en este quehacer,
sin acción, en el "no hacer nada".
Porque existo mejor aquí, que en una boca refunfuñada.
No hace falta que me pronuncies, ya me he nombrado.
No hace falta que me reconozcas. Porque ya me afirmé.
No me hace falta la palabra, ni el abrazo, ni la (son)risa,ni el calor ni la alegría.
Ni el agurío de una mirada limpia posible.
Si en silencio también existó. Y existo mejor en esta melancólica ausencia de mí.
Ahora, que al fin, me acomodé en esta enmudecida y natural indiferencia.
Pongo atención en el otro límite. Mi reconfortable soledad.
y me delimita el cuerpo, la voz, el espíritu de esta infinita espiral.
Mi fragmentada mente, este crisantemo deshojado.
En problemas cotidianos, en libros y noticias. En revelaciones de luna y sol.
En esta estrella de corazón.
No quiero ser Pan sin paz, ni compañías impuestas, sin menester.
Recelosa de mi afecto, mi otra. se da la espalda así misma en el espejo.
Porque si hablamos las tres al mismo tiempo, nadie nos entiende.
Pero no soy yo la que habla.
Es la Carolina que da la espalda dentro del espejo.
Y camina sin olvidar del todo y olvidando al paso del camino
Del fin de la tierra.
Esa medida fuera de mí.